El amor por un niño es llevarlo de la mano para que se adueñe con sus experiencias del conocimiento y lo haga suyo.

Un niño que juega con tierra, con insectos, con plantas, al hacerlo, se va haciendo participe de su entorno, de su medio ambiente y se concientiza de su capacidad de mejorar al mundo.

Nuestros alumnos han realizado sin saberlo un proyecto nacido de ellos, y para ellos, lo genial es que todo comenzó como un juego de recreo donde jugaban a encontrar insectos.

Su motivación era cuidarlos y que no los lastimaran, decían: “Vamos a hacerle casitas a los insectos.”

Hoy con el apoyo incondicional de los papás el proyecto BICHO ha tenido una evolución inmensurable.

  • Ya se cuenta con herramienta de trabajo (palas y picos),
  • Contamos con 2cajas de huerto urbano, y una chiquita de hortaliza
  • Tenemos tierra de la más alta calidad 
  • Se llevó a cabo una visita técnica al parque Tangamanga 1, donde personal del parque les explico la importancia de lo que ellos están haciendo.
  • Se recibió también la visita del Doctor Investigador Moisés Vallejo de la CIACYT., que les trajo insectos que pudieron ver y palpar, les enseño a hacer camas de cultivo.
  • Ya tenemos el logo que identifica al proyecto seleccionado por votación de los niños.

Este proyecto no dejará que los niños lleguen limpios a casa, ensuciará el uniforme y talvez destruya tenis y zapatos, pero nuestros niños saldrán con una sonrisa fenomenal.

No todo está terminado, falta mucho por hacer, pero con el entusiasmo, el cariño y las ganas que se tienen este proyecto busca trascender y cambiar la vida de manera positiva de nuestros ALUMNOS DEL PROYECTO BICHO.